Llevo varios días pensándolo, dándole vueltas una y otra vez a la misma idea en mi cabeza, he elegido el método idonéo para hacerlo, pero no he tenido el día perfecto, hasta ese miercoles, tenía una sola idea "hacer cualquier cosa que me alejará de la vida, de la realidad, sólo quería escapar". Totalmente sola en casa, sabía que tenía dos opciones: una, hacer lo que tenía planeado podía no funcionar pero de igual manera no dejaría de intentarlo; dos, quedarme y seguir sufriendo, nunca me inclino por esa opción.
Estaba todo listo, el día nublado con algo de lluvia y fresco, era perfecto, te tenía en mente, tú sabías ya mis ideas, te dije todo de mí hasta lo que pocos saben y ni siquiera te conozco, es sólo que yo necesitaba una amiga y tú estabas ahí para mí, sin juzgar sólo te limitaste a decirme cuánto me aprecias y lo mucho que te dolería lo que estaba por hacer y cuánto respetabas mi decisión; así que decidí despedirme sólo de ti, por que fuiste buena conmigo, durante nuestra platica te dije lo que pensaba al igual que tú me lo dijiste a mí, empecé a tomar un poco de prozac con tequila, hasta que las pastillas se terminaron, te dije lo que hice y entristeciste un poco, yo no pensé que te fuera afectar tanto y te volviste algo rara, y en uno de mis perfiles comenzaste a escribir todo pensamiento que consideraste acorde a la situación y realmente lo apreció mucho, leí uno a uno hasta que dejaste de escribirlos por que el perfil estaba lleno, conforme pasaron los minutos comencé a adormecerme, así que copié todos los post y los pegué en un documento de word para facilitar su impresión, me despedí de tí por última vez, prometiste que no habría lágrimas (y se que las hubo), deje mi computadora encendida, tome las impresiones y me recoste en mi cama, las leí detenidamente una vez más, hasta que perdí el conocimiento.
No supe nada más de la realidad, caí en un profundo sueño en el que estaban todas las personas que aprecio, fue algo premonitorio, tan extraño y sensacional a la vez que no se como describirlo; estuve a punto de morir, pero no fue suficiente y de nuevo fallé, transcurrieron 4 días para que yo despertará, me aplicaron toda clase de medicamentos que ayudarían a mi recuperación, me hicieron toda clase de estudios sólo para saber si no había daño permanente, y yo sabiendo que el daño aun se encuentra dentro de mí. Durante mi estadía en el limbo alguien te mantuvo al pendiente de mi salud y me contó todo lo que habían platicado, me entristeció saber que te había herido, era muy pronto para hablar así que sólo a ti te dirigí la palabra, quería disculparme por haber entrado en tú vida, herirte sin ningún motivo y después pretender que nada pasó. Le dijiste a una amiga que querías que estuviera bien y que orabas por mi recuperación pero no querías ser egoísta y que seguías respetando mi decisión de morir.
Mientras yo pensaba en lo mal que me sentía por haber despertado y darme cuenta que seguía siendo un fracaso, sé que no estaré triste por siempre, tengo que aprender a sentirme mejor conmigo misma. Ahora de vuelta en la realidad, tengo que cumplirte la promesa de descanzar pero de no dormir demasiado. No eres especial, es sólo que yo necesitaba a alguien y tú estuviste ahí para mí, eso te convirtió en mi amiga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario