lunes, 13 de febrero de 2012

Nuevas Relaciones. Parte 3. Lo Que No Se Sabe.

Aquello que está a un día de distancia, unas horas, unos cuantos instantes y todavía no se sabe qué es, y aun así, con la poca certeza, se desea lo mejor, en una de esas, quizá, quizá suceda.

Me gustaría ser certeza, me gustaría ser lo que no sé, lo que prometo, me gustaría ser lo que pienso y lo que es verdad, también me gustaría ser las mentiras, lo que quiero y lo que disto ser.

¿Quién te crees tú para saber de actos memorables? ¿Quién te crees? Sentimientos eternos y esas tantas basuras que se dicen, ¿eso te crees? Bueno la mala noticia es que todos nos hemos creído eso y no lo fuimos, no lo fuimos desde el momento en que partimos y nos partieron las piernas en dos al romper una promesa, esa de amar por siempre, esa de regresar por alguien y no hacerlo cuando hubo oportunidad, somos eso que no cumplimos, somos de lo que vivimos, somos lo que nosotros mismos empezamos a olvidar de a poco, los golpes que le dimos a nuestra palabra por la espalda y las promesas que no cumplimos, eso somos, somos nuestras propias mentiras, somos la mitad de los hombres y la mitad de mujeres que prometimos al alcanzar la frase que se soltó antes del gemido primero de placer, antes de la penetración, antes de creer que el mundo se iba a terminar y no termino, somos los que siguen en el ayer por haber prometido lo que no cumplimos, lo que no sentimos, lo que nos dejó fuera de lo pensado, lo que el tiempo dejo sin saber, en el principio de los segundos, hay, pero a veces, a veces es posible creer que en alguna ocasión las cosas serán diferentes, quizás intentando fuerte sin la rodilla en sangre al piso, quizás seremos silencios de los buenos, esos que queremos ser.

He pensado lo pasado, lo que me llevo lejos y me trajo hasta aquí, he visto lo que soy y lo que somos juntos, y ahora me toca temblar con un whisky en la mano para pensar lo que no sabemos, pero queremos ser, queremos ser lo que en secreto pensamos, lo que en silencio anhelamos, lo que de cursis palabras se pueda rescatar para ser algo, juntos algo, algo que se pueda cumplir como lo que hemos hecho sin haberlo planeado, eso nos deseo, ser algo real, pero no un final inconcluso, ser un poco libres de lo que no paso, acercarnos a lo que casi se logra. Poco, eso quiero y prefiero, ser poco y real, ser algo de lo que pensamos, quiero ser lo que extrañas, lo que pensabas que era lo mejor, lo que estuvo a tú lado, no quiero ser aquella con la que soñaste sino aquella que te abrace cuando despiertes angustiado al final de la madrugada, quiero ser lo que veas al final de tus días, estar dos pasos tras de ti y a tu lado si se te escapa el deseo, quiero ser sangre si llegase a terminar la tuya, quiero ser la muerta que dio su vida por ti, ser la nota que espera su llegada y nunca apareció, alejarte de la ilusión y ser la realidad corta en la que me convertí para hacerte vivir, pequeños deseos, como ser el rostro que se escapa, el humo de cigarro, la que se levante a partirle la cara a la hija de puta que te hizo sentir mal y la que escuche todo lo que hiciste antes de haberte topado en el camino con el pedazo de cosa que quiero ser para ti, no quiero ser tu ideal prefiero ser tu realidad, tú momento vivido, ser lo que encontraste, consuelo del frío y de los engaños, quiero ser todo lo que no sé decir, aquello que esperas.

El tiempo es lo que vivimos y lo que pensamos, los pleitos reconciliados, eso debemos ser, por que los pleitos definitivos eso no quiero ser, ten en mí el concepto de declaración abierta para tus caprichos, ten en mí la realidad y el piso que sientes al levantarte, ten en mí el intento sin cansancio, la noche acompañada que no termina, el sencillo verbal que va a donde necesitas que llegue para consolarte, ten en mi la pesadilla que te hace sentir vivo y el consuelo de aparecer al contento de tus deseos, soy la mujer que habrá de llorarte si mueres, soy la que te deje libre, si eso quieres, el trabajo doble si se requiere, soy aquellas palabras que te mantendrán despierto con pláticas inventadas y la que te revelará los pocos contados secretos que tengo, y de todo no lo sé, pero me gustaría saberlo contigo, soy lo que aun no descubro y me mantengo ignorante, totalmente, para saberlo contigo.

Habré de confesar alguna vez, que hago lo que hago, cuando me despierto en medio de la nada y los temores me rondan y la realidad me duele en el hígado, a veces en el miocardio tardío de mis sentires, habré de confesar algún día que fuiste mi sentir y habré de verte sin saberlo, mis pensamientos y mis dolores tan míos, y tú con la esperanza esta tan absurda de la confesión de lo que no sabemos pero queremos, de lo que nos hacemos sin saberlo, de lo que logramos y de lo que nos hemos permitido por el gusto de compartir juntos, habré de confesar que pienso en todo, y de pronto te apareces, y entonces tengo que confesar que eres lo que oculto, las confesiones deben sanar la médula gastada que cada día me duele mas hondo, que por momentos me pone de rodillas, pero, llegas para hacerte esta confesión y casi me siento mejor, lo demás, lo que venga después, eso no lo sé, pero créeme cuando dejo escapar pensamientos, créeme que entre lo que sé, lo que quiero es que andes por ahí, rondando por mis días, te lo digo por aquello de las confesiones, por aquello que no te dé por alejarte de mí.

Me mantengo ilusa por que no sé si mañana habrá un día, ni sé los momentos, tampoco sé cuantas partes de la vida nos toque repartir entre nosotros, ni cuantas habremos de despedazar para caer en cuenta de que lo construido está a salvo del olvido y de nuestros actos inconcientes, te mantengo a mi lado no solo por que se me da la gana hacerte de mi vida sino por que se me da la gana hacerme de la tuya y por que me da el capricho de morir contigo, por que me da la gana irme de este mundo tan asqueroso acompañada de tus preguntas y de algunos momentos importantes que quepan en los bolsillos remendados que traemos con nosotros, cuidando que no se caigan demasiados, así que aquí esta lo que no sé, pero también lo que deseo, lo que se requiere para que nadie nos recuerde pero nos recordemos tu y yo en el intento de lo imposible, en los lugares alejados cerca del sol y de las esperanzas tan lejanas que aun no planeamos, tan cerca de nosotros cuando dormimos, cuando nos volvemos locos al lado de tanta gente, tan solo cuando estamos y somos por unas pocas horas lo que al mundo no le conviene, aquí mi confesión para que la sepas y la calles, por que no es para decirla sino para morirla.

Lo que me gusta de nosotros es que salvamos al mundo cada noche, como si fuera nuestra profesión, nuestra necesidad, nuestra necedad cómplice compartida. Lo que me gusta de nosotros es que nos aventamos en la mañana una pastilla de realidad y la deshacemos, y luego con las pocas cenizas que nos quedan dibujamos pendejadas que te mantienen sonriendo y es cuando salvamos el mundo, día a día a día. Lo que me gusta es que agarramos telas, salidas, golpes bajos y señales inquietas, y todo lo que metemos en un tipo de relación para ser algo, hay no sé, algo que nos salga bien, después tomaremos otra pastilla y olvidaremos que estamos sangrando de realidad por la herida del mundo que le ha dado por agonizar últimamente, mientras tanto nosotros, hacemos que un día siga como si nada, por eso salvamos al mundo, por eso no sabemos si afuera los pilares del viento caen o yacen destrozados mientras el resto mira horrorizado. Aquí no hay más realidad que la poca que entra por la ventana con nuestros buenos días, las buenas noches, las complicaciones. Lo que me gusta de nosotros es que nos quedamos para ver que pasa, con asientos de primera fila para el fin de todo, esperando las buenas anécdotas que nos ponemos a construir cuando todo sale mal. Lo que me gusta de nosotros es que todos los días salvamos el mundo.

No sé si sea realidad todo lo que pasa, me viene a la mente que nada es cierto, que es una mala broma de Dios que se puso a jugar con nosotros, quizá de mañana no habrá nada o quizá no hubo nada antes, pero me parece que sí, que no se rompió nada al menos entre nosotros, mira que me he llevado sorpresas, muchas de ellas tristes que son las que recuerdo más, muchas de ellas solo en los paisajes nuevos que nunca podré compartir de nuevo, muchas de ellas sin que en realidad pasaran aunque las recuerdo como si existieran, mira que de momentos esta llena tu vida y la mía, la de todos, mira que a lo mejor lo que digo no es o quizá solo lo pensé, mira que creo que es probable que no haya pasado nada, que a lo mejor todo sea de plástico y no exista, que lo nuestro sea de maqueta, que sin saberlo, no sea cierto y no suceda, a lo mejor todo lo de nosotros es una ilusión por desear que pase, pero al menos aunque todo sea de plástico, al menos ha pasado, al menos es de nosotros y al menos es más de lo que soñamos, me gusta mi mundo de plástico contigo, me gusta que sea nuestro, me gusta que sea real aunque nadie lo crea, para mí, nuestro todo de plástico, es muy de nosotros.

¿Por qué no sabemos lo que pasará? Por que no nos interesa saberlo pero hoy, solo hoy, ha válido la pena.

Nuevas Relaciones. Parte 2. Lo Que Es

La segunda parte del tríptico dedicado a las nuevas relaciones, en este turno, para las relaciones que son, que se palpan, que se sienten.

Y las embarcaciones pequeñas como estrellas muriendo, estaban náufragas como encontradas con la madrugada y el mar.

Fui de amaneceres un día, con ella en la playa, la arena y el fin del mundo. Su principio de agonía tan bella, el sentir del sol escapando de las manos del horizonte, con el sonido de sus dedos y los míos, el sonido de sus pestañas al cerrarse mientras amanecía. Fui de amaneceres un día con ella, yo que soy de atardeceres y despedidas, con ella fui al menos de oportunidades. Las oportunidades son lo mas consecuente que me ha permitido ser, enterradas en los sótanos de la arena, los recuerdos dolorosos, los adioses al pie de la realidad. Fui de nubes largas, tan largas que podíamos pensar en tocarlas. Fui de amaneceres un día con ella y los sonidos al fondo.

El amor es la mejor droga, lo sé por los que son, los que están y los que se fueron, extrañando al gran Abel. Lo sé por ella en el mar con la espalda a mis ojos y su vista al final de las nubes coposas. El amor es la mejor droga, es estar y quedarse, es despertar y calmarse, es sostenerla en los brazos y en el despertar de sus ojos, su piel, su vientre, su andar en las sabanas, su risa oculta y su cintura a la distancia de mis dedos que solo quieren sentir su pulso para saber si aun está viva.

Cuando la conocí fue en un estado de calma, luego vendrían las tormentas y sus manos señalando lo que ya olvide, pero cuando la conocí, era lo nuevo, ella tan si misma envuelta en la incredulidad, cuando la vi la fui guardando por pedazos, su tímido caminar, el pantalón de mezclilla, la vista borrosa, después sus brazos enrollados en mi cuello, confiando en que no la estrangularía de tanta desesperación que me daba tenerla a mi lado y no dejarla recostada en la realidad sin, lo de nosotros, eso del amor o del recuerdo de estar juntos creyendo que las noches pasan mejor acompañadas, con un suspiro de por medio entre nuestros cuerpos, antes de conciliar el sueño.

Tengo frío en la espalda, me da cuando ella se va y me deja solo, y en la cama se meten mis temores, mis esperanzas con inanición y los pulmones destrozados, mientras toda ella se escucha a la distancia tan bella y tan grande que cupo apenas en mi corazón, por eso la siento y me oculto en sombras, las mías, para verla mientras ella no me ve y se desnuda, el mar la cubre, la besa, la abraza como yo quisiera hacerlo, sin dejar libre una sola parte de su cuerpo, anda mar, ámala como yo lo hago, y cuando ella salga entre ola y ola, siente el dolor que yo siento cuando dejo de verla.

Heme vivo, heme viendo el tiempo pasar sintiendo todo, los segundos, la muerte y mi vida con ello. Heme cuidando que la casa no se caiga, llenando las esquinas de sonrisas para que todo se mantenga igual, con los recuerdos detenidos, con ella entrando por la puerta o la silueta de su cuerpo desnudo en la bañera. Heme asombrado de realidad, heme asustado de cuando el sol se apague.

Yo sé que es mía, lo sé desde que cerró los ojos y al abrirlo lo primero que vio fue el bulto de mi cuerpo tan cansado al lado suyo y me acepto recurriendo al toque consecuente de la credulidad. Yo sé que la necesito, lo sé en las noches, lo sé en mis cansancios, en mis planes de volar y estrellarme, en mis planes de planear. Yo sé que la veo y ella no lo sabe, pero en mis momentos tan míos, la amo a ella, tan mía.

De lo que fue, de lo que es, ya se hablo, de lo que no se sabe aun falta esa parte, la última parte de este tríptico dedicado a las nuevas relaciones, a su tiempo, de lo que se espera pero no se sabe.


martes, 10 de enero de 2012

Nuevas Relaciones. Parte 1. Lo Que Fue

La primera parte dedicada a las nuevas relaciones, volteando un poco al pasado, lo que fue.

Me he cansado de joder de inmediato, de ser de su cuerpo el cuerpo, de ser de su deseo el deseo, me canso de su toque esperado, el que busco todas las noches, me canso de hacer lo mismo como me canso de vivir cada día, abrir los ojos, respirar, me he cansado de eso, de ser el sexo de su sexo, y de hacer de las noches recuerdos, me he cansado del repiqueteo de su latir, del impulso de vivir por no morir, de mi agonía convidada, me he cansado de todo lo que me lleva al milagro de su tentación, de cruzar todos los días la línea de sus senos pequeños y preciosos, hermoso pecho, de lo negro de sus palabras calladas, de lo eterno que hay en su parpadeo entre uno y otro, de sus ojos que se deshacen en los ritmos que nos marcamos cuando nos disponemos a las cosas del placer y las flores que no se ven y, que estarán presentes en la boda, en los bautizos y en el momento de mi cortejo, el fúnebre, me he cansado de pronto de mi propia rutina, me he cansado de mis ojos que quieren ver más, me canso de ellos cuando me doy cuenta que requiero más, que me cae en la conciencia con momentos oportunos, de los que uno no espera, todo lo que uno no sabe que vendrá, por que todo lo que había echo eran juegos de palabras, de acciones, una y otra vez, repetidos sin cansancio, de noches que pasaban y las había olvidado en el resumen de mis deseos, y ahora quiero más, como nuevo, como si fuera único, como lo que no conozco, por eso ahora quiero hacer lo que no había echo, todo tan sin nombre, tan lleno de miradas y de momentos que están tan atrás de mi conciencia y se forman uno a uno para no dejar pasar los recuerdos que apenas van naciendo, tan nuevos ellos también, tan todo lo que pasa que ahora me pongo a escribir y a poner lo que escucho en letras estampadas en una máquina de escribir, los sonidos, todos mis morir, los estruendos lejanos, los todo y los detalles, lo que sucede cuando suceden cosas nuevas, cuando escoges a alguien y te pones en el papel de Dios a construir y a repelar de lo que había antes, por eso hago esto, para ustedes, para los que lo hicieron, para los que lo harán, para los que como yo, viven cada cosa como si antes no se hubiera sabido de ella, ahora un tríptico, esta parte dedicada a lo que hace todo nuevo, un especial sobre las relaciones tan nuevas, que da temor escribir sobre ellas.

Prefiero morir a empezar una relación, por que en ellas he muerto tantas veces que las tumbas todas grises llevan mi nombre, mis apellidos, mis apodos, todo ello en mi epitafio, siempre el mismo, el que antes no estaba, todas las muertes de mis relaciones que creí eran contadas y al final tantas, al final llenas de momentos de dolor que uno no deja pasar, como si no se hubieran sentido, pero si se sienten, se sienten, se siente profundo terminar, destrozar lo hecho, crecer en la derrota, se siente perder, se siente ser el perdedor y se siente empezar de nuevo desde cero como si nada hubiera pasado, si pasó. Da por no recordar, da por no sentir, da por ser de nuevo y olvidar, da por morir, cuando a uno no le queda otra alternativa que ser el muerto, yo he sido tantos muertos, que el pueblo de donde vengo en el que hay fiestas en noviembre, en donde la tierra aun está mojada por la lluvia y el polvo aun es ceniza, en donde el aire aun es fresco de escaparse de mi propia  tumba, ese pueblo mío, podría dedicarme los crisantemos, las noches frías y los llorares de las mujeres ancianas en rebozos dolorosos, ellas que saben del dolor, que saben de los caídos, de los levantados tan fuera de nuestro alcance, pero aquí me tienen saliendo de las sábanas de mi funeral casi tan reciente que ya lo olvidé, como las veces que uno cree estar y sin saberlo es echado a un lado de los planes de la vida, tan triste el momento en el que uno se da cuenta del no, tan triste el momento en que se es rechazado, los momentos desangelados tan lejanos, los días aquellos de las creencias y aquí uno con las figuras maché en la necedad de creer de nuevo y de seguir caminando, lejos esos días, esas tardes, esos sueños truncados y todo lo que son, lejos de todo lo que uno fue, lo que olvidó. A veces si el día esta de suerte y el santiguarse favorece, es cuando uno siente remansos de fuerza suficientes para morirse de nuevo. Morir otra vez, con la esperanza de que esta sea la última, de que el intento valga la pena, la fe, la religión perdida, todos los cuervos en la espera del muerto que se levanta y escapa, con la esperanza de que la próxima sea para siempre, no la vida sino la muerte.

He traído hasta mí las faldas que quité por la noche de los deseos, he dejado atrás los temores, las presentaciones, el alcohol que corre por los ríos en caudales y los modales que tanto estorban, se rinden en cansancio al momento de parir una nueva relación. He dejado atrás mi condición arrastrada y rastrera, limosneada de sentires, llena de ayeres, esa la he dejado atrás y me he puesto a penar en las promesas que no se hacen, que al menos aun se cumplen, me he puesto a hablar de las nuevas nacidas con el tiempo a mi lado, callado, tomando la última gota de mis ilusiones y dejando como el negro las respuestas a mis preguntas, ah no sé, como siempre soy el último en escuchar y el primero en sentir, por lo pronto me gusta sentarme en la entrada de su casa, sentir la humedad de los pastos, ser estorbo de la lluvia, cobijarme en los brazos largos de las incógnitas, ser parte de mi final.

¡Ah! Los imposibles son lo mío, por eso aun creo en palabras como “caer de sentir”, entre uno y otro, entre lo que me cuentan y me lloran, entre lo que veo y siento, entre todo ello aun encuentro un momento del día para crecer, para sentirme parte, una muy pequeña, de la oposición a la realidad, de los finales eternos en los que a lo mejor, bueno, solo eso, a lo mejor, ahora les pido me dejen, me dejen ir, al menos intentarlo, déjenme ir los pasados, los fantasmas, los recuerdos que me mantienen inquieto, que me dejen ir por lástima, que me deje ir el destino, la mierda del camino, las voces que nunca fueron escuchadas de los que, somos tantos, los que compartimos desesperación y los que no logramos la magnanimidad de una vida compartida con la mujer querida. Nosotros, poco favorecidos por la suerte, somos los que pedimos de nuevo, cualquier cosa somos, que nos dejen intentarlo de nuevo, en un jueves cualquiera sin fecha especial, no nos pregunte el por qué ni el cuando dejaremos de intentarlo, no nos pregunten de los adioses escuchados que nos han regalado tantas veces, tenemos ganas, solo eso, ganas que esconden secretos para salir adelante, esperando un “a lo mejor” y si no es de nuestra suerte obtenerlo, al menos morir en el intento.

Déjenos a los que hemos perdido tanto y tantas veces, lo único que necesitamos es un jueves, un día, una muerte digna.

He pedido que no me molesten las mujeres que han estado antes, he pedido algo de tiempo, he pedido con súplica, he pedido olvidar, que se me quemen los labios si las pronuncio de nuevo, si vivo de nuevo lo que pasó ya no es.

No he aprendido a vivir bien por eso dejo atrás lo casi olvidado, lo muy recordado en las noches donde, el frío cala en los huesos, muy atrás los momentos, los que se creían importantes, reales, los que se esfumaron entre los vasos que cargaban las bebidas y las miradas, las mañanas no natas, lo que dejo de ser gracioso cuando termino, mírenos corriendo en circulo como no aprendiendo, sintiéndonos felices de nuevo, escuchando las cigarras afuera de la habitación donde camina la noche por vez primera con una mujer nueva, sin saber la lección venidera, sin creer que sigues aprendiendo, haciendo cuerdo el mundo que está loco.

Me gusta ser silencio, me gusta ser no visto ahora, me gusta no estar cuando entro en la recamara pisando la alfombra, me gusta ser mi propia broma, mi triste felicidad echa pedazos, somos los eternos, esos somos. Me entristece lo que no pasó, a todos nos entristece lo que no fuimos para alguien, la sombra en la que nos convertimos después de tirados, usados, poco útiles, después de la falta de creencias no de las muestras, de aquellas personas en quienes confiaron y ellas que creyeron en algo mas no en nosotros, creyendo más en su soledad que en nosotros haciéndoles compañía, los que no somos, comprendo poco, pero comprendo lo que no fui, comprendo que salí siendo el mismo extraño que entro así como si no quisiera ser todo, todas las mañanas acumuladas, la agonía que desea ser enterrada por su pareja, enterrar junto a lágrimas secas y tercas a la persona que estuvo a tu lado, ser uno con los perdones y con los errores, me entristece no haber sido eso, me entristece no haber sido nada.

¡Ay! Las amistades me valen una chingada y dos cuartos, yo no soy de los que conservan la amistad del amor, lo entierro bien y profundo, lo entierro para siempre, sin culpa y con encanto, no me gusta hablar de los nuevos juegos con los viejos intentos, no me gusta ser mi propia mofa inconsciente ni mi propio fracaso, corro sin voltear la mirada, corro sin saber mucho ni saber mas, corro, corro y no me interesa platicar después ni recordar las hazañas no logradas, las contadas partidas ganadas, no me interesa una charla pueril a la sombra de un restaurante barato, ni a la luz de un recuerdo de lo que no fuimos juntos, me gusta ser lo que se fue en el río y no regreso en la corriente, ser lo que no se quedo revolcado a la orilla, me gusta ser la basura que camino por el tiempo y alguien más encontró para un uso útil, me gusta dejar de ser la basura de un recoveco y convertirme en la curiosidad de alguien, me gusta ser lo que se fue y no lo que se quedo.

Gracias por el tiempo que fue y ahora se termino.


jueves, 5 de enero de 2012

Intentando ser algo contigo

En la tranquilidad de la noche, recuerdo tu nombre, tu voz casi olvidada, pienso en todo aquello que no dijiste pero si pensaste, bailando con el futuro tan incierto y atemorizante, creyendo en todo lo que no he creído antes. La noche terminó y el sol poco a poco asomó su nariz por mi ventana.

Todos los días acostumbro despertar con una sonrisa en el rostro, hice muy personal una de mis frases, "sonríe como si no sufrieras", hace algunos meses que la cree, pero hasta hace poco conocí realmente su significado. Ese día no fue la excepción, mi corazón palpitaba rápidamente, mi sonrisa, mi sonrisa ahí estaba, imperfecta, nerviosa, en instantes volverías a ver la sonrisa que te provoco esa necesidad de saber de mi, esa necesidad de saber quien soy, todo eso y más envuelto en mi sonrisa.

Tus ojos decían todo lo que callaste, me veían como si fuese lo último que deseases. Tus abrazos tan fuertes, me hicieron sentir la necesidad de quedarme ahí, inmóvil, contigo, divagando ideas, sin saber lo mal que estaba.

Se te hizo poco provocar mi sonrisa, hacerme feliz, la idea de no saber donde estaba, pero el hecho de estar contigo me mantenía satisfecha con lo que hacíamos. Me volvió loca tener tu atención. Me volvió loca saberte cerca estando tan lejos. Me volvió loca que tus brazos me hicieran sentir segura.

Sacrifique algunas cosas por ti, deje mi "NADA" por intentar ser "ALGO" contigo, dejé de lado mis ganas de morir por que tu me hiciste sonreír.

Una semana basto para construir los cimientos de este castillo de arena, que poco a poco el viento se llevo, mis ilusiones cobraron vida y en tan solo 5 minutos las mataste. Destruiste todo lo que descubrí que soy cuando estoy contigo. Tus miedos, tus miedos tomaron las riendas de tu vida, dejando de lado lo que yo sentía.

El silencio se apodero de mi, el dolor invadió mi ser. Hoy solo puedo decir, que si estas dispuesto a intentarlo, si de verdad quieres amar, debes estar listo para sufrir. Debes recordar, no es donde te encuentras en la vida, si no es a quien tienes a tu lado lo que importa, y tener a mi lado me daba una razón para vivir, ahora no sé ni en donde estoy parada.

Ahora solo soy un pedazo de papel con palabras olvidadas, palabras que jamás fueron leídas, soy ese pedazo de papel que después de escribirlo, lo arrugaste y botaste en el cesto. Soy solo otro fantasma más que quedará en tu pasado. El fantasma del olvido se ha llevado tu recuerdo, hoy no siento más el frío, el calor de mi cuerpo me ha bastado, hoy no siento más tu ausencia, pues en el ayer has quedado. 

domingo, 27 de marzo de 2011

Sentimientos

No encuentro las palabras para describir lo que siento, me siento rara, algo en mi cuerpo cobra vida, esta satisfacción que sé de donde proviene y que nunca había sentido, esta paz, me quedó inmóvil, casi estática, la mirada pérdida intentando comprender que pasa dentro de mí. Esa luz fulminante que enceguese mis ojos, el sonido a lo lejos de una guitarra alabante y el susurro convertido en voz.

Yo clamé por esto, quería sentirte, he tenido experiencias extrañas, ataques del enemigo que me provocan caer, contigo mi caída es lenta, dolorosa, pero me levanto airosa, la recuperación nunca había sido tan rápida. He perdido gente importante en mi vida o al menos así la percibía, me han dejado mensajes que justo ahora comienzo a descifrar.

Tú eres a quién he buscado los últimos años de mi vida, el amor jamás buscado en tí lo he encontrado, tú me amas sin esperar nada a cambio, tú silencio me protege y me invita a seguir donde estoy, de pie, recostada, sentada, de cualquier manera intento comprenderte, tengo sed de ti, que espera ser saciada.

Mis letras no tienen sentido, las siento escupidas, pero al final sé que tú las comprendes, así como conoces cada centímetro de mi ser y de mi corazón. Hoy comprendí que te amo, que cuando no estoy cerca de tí quiero estarlo, que me pierdo si me alejo. Tú eres el amigo que escucha y a quien no veo, eres el abrazo que siento pero no me das, gracias Dios por permitirme cambiar, quiero estar en tú presencia el resto de mis días.

Un cambio brusco que te explica que no soy la misma, una palabra diferente que deje de decir, mis males a pesar de todo no son tan malo, he caído, me he levantado, estoy contigo.

domingo, 13 de marzo de 2011

Nuevas Amistades

Justo hablé contigo, a veces suelo ser intensa, no espero lo entiendas, no hablo de mi pasado y no pregunto por el tuyo. Te aseguré estar bien, en verdad dejé de sentir, no sé lo que siento, todo me parece nuevo y tan aterrorizante, estoy comprometida, lo quiero, te quiero, entras en mi vida y espero te quedes, una pastilla no soluciona este dolor, dolor que provoca llanto sin razón, no quiero huir ni que huyas de mí, no sé como hacerle.

No entienden!! soy una persona teórica!! no práctica!! dime ¿que se supone debo sentir? ¿Qué dices tú que debo hacer? ¿Cómo aprendo de EL? ¿Cómo comprendo esto que siento? El cambio, el cambio es atemorizante,bailo sobre el futuro incierto, no le des vueltas, dijiste, sólo dejalo fluir, búscalo.

Me doy cuenta como las acciones del uso cotidiano complementan mi estado. Debo sonreír, cantar, danzar. Felicidad moméntanea que fácil dejo pasar. Hablo mucho, me gusta que escuches, escribo mucho, me gusta que leas.

En medio da la oscuridad a temprana hora mis ojos llorosos te buscan, un libro que no logro entender, provoca mi sueño. Soñé contigo tantas veces y tú eres quien se preocupa por mí. Sigo sin entender el proceso, quiero que me expliques!! pero siento miedo. No te juzgo, no temas a que te juzguen no lo harán, dijiste.

Una lágrima recorre mi mejilla, un cigarro en la mano, la oscuridad ilumina mi rostro, sigo sin pensar.

jueves, 10 de marzo de 2011

Sinceridad

Quiébrate tú mismo, no te salgas de este tonto juego ...

¿Qué podría haber dicho?

Si estas incómodo por favor dime, colócame en el sitio correcto, corre por ahí si estas huyendo, entonces te estoy llevando lejos conmigo, si tenía mi camino, te mentiría y diría la verdad, estoy bromeando, alejate de mí!, estas manos que no ayudan te alejan de esto.

¿Se sintió bien eso? oh, no.... ¿¡yeah!?

No sentí que tuvieras una respuesta

¡Explícate!

Dios se siente tan surreal. Estas en un momento para adornar la verdad... firmada por ti...

Escucha el rugido y en un segundo más te desbordarás, ¡Adiós!, esto es en donde estamos.

DAME UN PRETEXTO PARA REESTRENAR MI VIDA

¿Te gustaría oír mi historia? No tiene un final feliz pero, ¿Cuál de nuestras existencias lo tiene?

Estaríamos bajo una lápida si hubieramos tenido un desenlace afortunado.