Como cualquier chica de mi edad, pienso en divertirme, en hacer algo diferente, en trabajar, en mantenerme en movimiento constante para evitar pensar en cosas indeseables o en ideas estupidas de planes por cumplir. Y no como cualquier chica me encanta leer tengo tantos libros que mi cuarto parece mas una biblioteca que una recamara, no me gusta ir de compras sólo lo hago cuando realmente estoy de humor para eso; fumo cuando estoy demasiado estresada o sin que hacer y realmente me ayuda a no pensar y mantenerme ocupada; tomo de vez en cuando, no me gusta la cerveza clara solo la oscura y cuando no estoy de humor para cerveza un buen vodka o algo de whisky me caen perfectos.
No soy muy buena para expresar lo que siento cuando hablo, pero cuando escribo puedo decir todo lo que me acongoja. Me gusta entrar y salir de la vida a la literatura, de la literatura a la vida, a veces siento que un demonio me empuja obligandome a amar y a destruir lo amado, a afanarme por el éxito, y en el fondo, a desear morir. Soy excéntrica, y mi excentricidad más notable es meterme en la realidad como si fuera una novela y representar el papel del personaje principal o meterme en la literatura como si fuese un depósito de episodios reales.
No soy buena amiga, nunca estoy para cuando alguien me necesita, me gusta negarme al telefono. No hablo con extraños por falta de confianza en mi misma, suelo ser introvertida al inicio de mis relaciones interpersonales, no cuido mis amistades, soy todo un fiasco como persona...
Considerada por terapeutas como suicida en potencia... mi único desahogo es este... y suelo aprovecharlo.
