viernes, 18 de septiembre de 2009

Felicidad Momentánea

Son casi las dos de la mañana y aún no quiero que termine mi día, fue mejor que ninguno. A casi dos años de no verte tuvimos oportunidad de estar juntos por 2 horas, sabes cuanto me atraes ¿verdad?. Sentados entre árboles, compartiendo cigarros e intercambiando miradas fulminantes, flirteamos, hubo caricias, risas y besos; pero no dijiste nada. Hablamos de como nos trata la vida, de lo mucho que nos extrañamos y de lo bien que nos sentimos cuando estamos juntos, te preocupó que me tuviera que ir tan de prisa pero eso no impidió que los disfrurámos, alegraste mi dia y la nube gris desapareció.

Mi felicidad disminuyó un poco al encontrarme a una amiga (y de quién no quiero obsesionarme en llamar su atención por mi falta de amor, ja) me pregunto algo de lo que no me pude safar y dije algo preocupante sobre mí, su mirada cambio, me miró a los ojos algo indiganada y no pudo evitar intentar dar un consejo, la quiero mucho, es una buena chica aún confío muy poco en ella y ahora no me deja dormir la idea que hice mal, no quiero justificar mi actuación ni tampoco alejarme sería muy obvia mi incomodidad y ella me considera su amiga no quiero hacerla sentir mal.

Mi buen día me envolvió en incertidumbre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

DAME UN PRETEXTO PARA REESTRENAR MI VIDA

¿Te gustaría oír mi historia? No tiene un final feliz pero, ¿Cuál de nuestras existencias lo tiene?

Estaríamos bajo una lápida si hubieramos tenido un desenlace afortunado.